Вот рассказ, написанный мною 13 лет назад. Я хочу поделиться им с вами.
Había una vez un gato que se llamaba Juan. Juan era un gato muy curioso. Le gustaba observar y pensar. Un día, cuando estaba paseando como de costumbre, notó por alguna razón que los seres humanos eran muy complicados y a la vez muy interesantes. Pensó entonces que no lo eran porque sí. Alguna explicación debía haber.
Entonces, Juan salió de paseo y decidió explorar e investigar que hacen los seres humanos para saber por que son tan misteriosos. Se dio cuenta que tenía que observar la vida diaria de los hombres. Inmediatamente notó que las personas trabajan. Algo muy extraño que solo se encuentra entre los humanos. Ningún felino trabaja, por ejemplo. Trabajar significaba no hacer lo que quieres y verte obligado a hacer lo que otros quieren. ¿Qué quienes son los otros? ni siquiera el escritor de este cuentito lo sabe, pero alguien nos obliga a trabajar.
Resulta ser que la gente no trabaja solamente por trabajar. La gente recibe algo a cambio. Unos papeluchos feos. Juan no podía comprender que pasa con esos papeluchos que algunos llaman "dinero" y decidió investigar otras cosas de los hombres. Entonces es que fue a ver como aman las personas.
Un día se metió en medio de una cita. Era una pareja joven. Se notaba que el joven quería conquistar a la mujercita. De la misma manera lo hacen todos los animales. Pero ese joven no le hablaba de amor ni de cosas bonitas como bien podrían hacer todos los seres de la tierra que tuvieran la facultad de expresarse con palabras. Lo hacía de una manera muy extraña: se adulaba a sí mismo. Intentaba hacerle creer a su chica que era el mejor. Que tenía dinero. Que se vestía muy bien. Que podría comprar una casa en la ciudad más cara del mundo. Obviamente para Juan fue algo muy complicado comprender como funcionaba el cortejo que los humanos llaman "seducción" y decidió dejar para otra ocasión este tormento de investigación.
Otro día salió a ver como se alimentaban. Vio que por lo general, ya que trabajaban tanto para tener dinero, no tenían buenos hábitos alimenticios y comían comida en peor estado que los gatos de los basureros comían. Pero algo curioso se le pasó por la cabecita a Juan: "¿por qué será que trabajan para pagar por esa basura que es posible encontrar de mejor calidad en mi basurero?", es que los gatos piensan con razonamiento animal.
Por último, antes de rendirse, decidió probar como se organizaban los seres humanos. Vio muchas cosas horribles, comenzando por colas, por pagos en bancos, transacciones y demás. No comprendía cual era el sentido de ello. Luego notó una de las peores cosas que tenían los hombres: vio que en general los humanos se dividen en ideas. Por ejemplo, algunos se hacen llamar cristianos, otros judíos, otros musulmantes y hay de todas las posibilidades habidas y por haber. Resulta que todos pelean por cosas que no existen. Por cosas que son más falsas que el cuento de este autor. Juan no podía comprender el sentido de lo que investigaba. Sin embargo, decidió ir más allá. Supo de la existencia de países, de gobiernos, de negocios, del petróleo y muchas cosas complicadas. Llegó a llorar cuando supo que muchas personas se creen mejor por ser blanquitas y rubiecitas.
Juan enseguida se arrepintió de haber estudiado a los humanos. Un día se le vino a la mente un pequeño recuerdo. Recordó un hormiguero lleno de hormigas y pensaba como esa vez una hormiga no hacía lo que las demás hacían y se escapaba del él. "Esa hormiga es como yo", quiere saber por que ocurre lo que ocurre. Juan lamentablemente se dio cuenta de que entre los humanos no hay nadie que quiera escaparse para saber el por que de todo lo que existe. Todas las mentes están ocupadas pensando en dinero, en alimentos que se pueden pagar con dinero, en el trabajo para recibir dinero y los más pícaros en mantener el mundo funcionando a base de dinero. "¡El mundo de los humanos es realmente aburrido y no hay ninguna explicación de por que son así! No quiero vivir en él. Mejor me voy a investigar los peces, cuyo comportamiento es más interesante".
Juan se vistió de hombre rana y se sumergió en un río olvidándose inmediatamente de lo acontecido en su aburrida aventura por el mundo de los humanos.